El perrito caliente no es más que una salchicha en un bocadillo de pan: el súmmum de la sencillez. Quizás por ello se ha hecho tan popular en todo el mundo. Y aunque no es un plato particularmente refinado, se prepara en distintas partes del planeta. La historia del perrito caliente se remonta hasta la Edad Media: se cree que las primeras salchichas aparecieron en Fráncfort en 1487. Sin embargo, el punto de inflexión en la "carrera" del perrito caliente se asocia con la emigración masiva de europeos a los Estados Unidos a finales del siglo XIX.