El estofado de carne, una comida reconfortante para los meses más fríos del invierno, es un elemento básico en la cocina irlandesa, francesa, húngara, estadounidense y de muchas otras culturas alrededor del mundo. La carne, que se vuelve celestialmente tierna después de unas horas en el horno, se ve realzada por los ricos aromas de otros ingredientes como vino tinto, cebolla, papas y zanahorias.