El postre favorito de muchos estadounidenses apareció por primera vez en Florida. Allí se cultivan muchas limas, por lo que es lógico que el relleno más común en su pastelería sea este cítrico. Ahora mismo está considerado legalmente el postre oficial de Florida. Su preparación es muy sencilla: una base de galletas desmigadas y mantequilla sobre la que se pone una capa generosa y ligera de una mezcla de zumo y ralladura de lima, leche condensada y huevos. El postre es delicioso, con un sabor fresco poco usual y una acidez muy agradable.