Para este plato necesitarás distintos tubérculos repartidos equitativamente, y necesariamente puerros (tanto la parte verde como la blanca) y carne (normalmente distintas piezas de carne cocinadas anteriormente, carnes poco ahumadas y salchichas; en general, cualquier cosa que haya por casa). Históricamente, siempre ha habido un lapskaus "oscuro" (con carne de ternera) y uno "claro", al que se le añadía un poco de carne de cerdo e incluso solo algunas verduras.