El pastel de carne (o pastel de pastor) es una receta de la cocina inglesa que, además de tener una larga historia, es uno de los platos favoritos de Harry Potter. La receta no ha cambiado desde el siglo XVIII. Según la tradición, se hacía únicamente con cordero, de ahí la palabra "pastor" en clara referencia a la persona que cuida las ovejas. Además del cordero, otros ingredientes indispensables son zanahorias, cebollas y guisantes, todo ello cubierto con una generosa capa de puré de patatas.